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EL SEITAS. |
Era algo gordita, no muy alta, rubia con ojos azules,risueña, sensual, de abundante pechera, que le gustaba lucir con amplios escotes.Pasaba los 50 años muy bien llevados.
Casada desde siempre, como solia decir ella,sin hijos, aburrida de la vida y de su marido,gordo,fofo, blando, blancucho, calvo y aburrido, representante de detergentes y otros productos, que la dejaba mucho tiempo sola.
Vivian en un pueblo no lejos del mar, y ella cada dia porfiaba, insistia con su marido, que la dejara sacarse el carnet de conducir, para poder acercarse a comtemplar el mar, que tanto le gustaba.
Chapado a la antigua, no cedia.
Era la furia del seiscientos, que muchas de sus amigas ya tenian, para envidia de las que no, como ella.
Cada dia insistia un poquito mas, con zalamerias, arrumacos; la independencia que le daria, la livertad para ir a ver a su madre, en un pueblo cercano, sin que el la tuviera que llevar...y a cambio podria pasarse la tarde en
el casino jugando al dominó con los amigos.
Cansado y quizás convencido de las razones de su mujer, al final cedió y le dió el permiso para que se sacara el carnet.
Esa misma tarde se fue al destartalado cuchitril, donde un moceton , de unos treinta años, soltero y sin compromisos, se ganaba la vida enseñando a conducir.
Quedan en dar primero algunas clases teóricas, lo mas elemental de lo que es un coche, y en una clase practica al día a las cuatro de la tarde.
Las clases teóricas solo duran un par de ratos alli en la oficina, con el esquema de un coche, saber lo que es el embrague, acelerador, frenos, marchas...y poco mas.
Un poco nerviosa el dia de su primera clase, se viste con ropa discreta...para entrever, mas que enseñar.
Torpe en su primer día delante de un volante, se le cala...se le vuelve a calar...termina un poco rendida
pero entusiasmada, le duelen los pies y las manos, de la tensión.
Segundo y tercer día, ya mas relajada, toma los mandos con decisión, y se apartan a carreteras secundarias, de poco trafico, donde no entorpecer la circulación.
Lleva una falda quizá demasiado corta, y lo sabe,una camiseta ajustada y tambien lo sabe....Es coqueta, le gusta provocar y no se ha parado a pensar hasta donde...
-Conduces con soltura, a este paso no tardaras en tener tu carnet.-
Ella se gira sonriente para mirarlo, y da un volantazo, que a poco se sale de la carretera, si no es por la rapida intervención de su profesor que cogiendo el volante lo vuelve a su sitio, quedandose muy cerca de ella ,rozandole el cuerpo, sus manos escima de las de ella...
-Uff que va, ya ves lo poco que ha faltado para que nos la peguemos¡¡¡-
El la mira sonriendo y recupera su posición un poco lentamente rozándole la rodilla...
Pasan los días y la calentura sube, ya no se ocultan, ni se reprimen, ambos desean que llegue la hora de la clase y en cuanto están en sitio solitario, se besan y abrazan sin pudor, el con la fogosidad de sus treinta años, y ella por el aburrimiento y la rutina con su marido y la atracción de lo prohibido, el engaño, que le hace despertar los instintos mas bajos y mas dormidos también.
Su marido la nota diferente, mas guapa, le brillan los ojos, está nerviosa, mas receptiva...Le da vueltas a su
torpe cabeza, no sabe que pasa, pero saca las antenas de la duda.
-Mañana, le dice, mi viaje será mas largo de lo habitual, no volveré hasta el jueves (era lunes de un caluroso mes de agosto).Siento dejarte tantos días sola, pero cuando vuelva ya tendré vacaciones hasta final de mes, y nos iremos a la playa.-
Ese lunes queda con su profesor para que vaya a su casa, al día siguiente, martes, a las diez de la noche.
-Estaré sola-
Al marido, que le corroe la duda, regresa sin avisar el martes por la noche.Entra con sigilo en su casa, está toda a oscuras, los balcones abiertos por donde se filtra el parpadeo de la pantalla del cine de verano que hay debajo, y el sonido de la película de amor: JUANA LA LOCA, que se proyecta en esos momentos.
La puerta de su dormitorio permanece cerrada y se filtra un rayo de luz por debajo.
Se inclina hasta el ojo de la cerradura y mira...Aunque casi se lo esperaba, se aparta dando un traspiés...
No lo piensa, le pega una patada a la puerta ¡¡¡PUTA!!!!
Una figura humana,totalmente en cueros, salta por el balcón, cayendo encima del publico que no sale de su asombro...
Gritos, se encienden las luces, y solo se ve un trasero desnudo y cojeando, que a pesar de todo, corre como un gamo....
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No hubo ni muertos ni heridos.Solo grandes risotadas y comentarios por todo el pueblo durante un tiempo y el abandono de sus protagonistas que nunca mas nada se supo de ellos.